Una amenaza que puedes evitar: cáncer de cuello de útero.

Revisando ayer las últimas noticas sobre ginecología,  encontré  un nuevo estudio que asegura que el test para la detección del virus del papiloma humano (VPH) da  mejores resultados en la prevención del cáncer de cuello de útero que la clásica citología.

Es lógico, puesto que el test detecta la presencia del virus antes de que éste haya alterado las células mientras que la citología muestra ya los pequeños cambios que el virus ha producido.

El cáncer de cuello de útero tiene dos características que han permitido que su incidencia y mortalidad bajen espectacularmente en los últimos años en los países desarrollados: se conoce su causa principal y se desarrolla muy lentamente.

En España se diagnostican unos 2.100 casos al año, sobre todo en mujeres entre 35 y 50 años.

¿Cual es la causa del cáncer de cuello de útero?

Aproximadamente el 70 % de los casos de cáncer de cuello de útero está producido por dos tipos “peligrosos” del virus del papiloma humano, el tipo 16 y el tipo 18. Otros tipos de este virus pueden producir las verrugas genitales.

La infección por el VPH es hoy día la enfermedad de transmisión sexual más frecuente, aunque el que una mujer esté infectada no quiere decir que vaya a desarrollar el cáncer pues la mayoría de las veces es sistema inmunitario puede con el virus.

Por supuesto los hombres también pueden infectarse y desarrollar verrugas y algunos tipos de cáncer. Pero éste no es el sitio para hablar de ello.

¿Qué síntomas produce el cáncer de cuello de útero?

En las fases tempranas no produce ningún síntoma. Pero si se detecta en esta fase el pronóstico es muy bueno.

Por tanto es cuando hay que diagnosticarlo.

Incluso es mejor conocer el riesgo que se tiene de padecerlo para iniciar las acciones que lo eviten.

En fases posteriores puede producir sangrado, flujo vaginal inusual y dolor pélvico o durante las relaciones sexuales.

¿Qué tengo que hacer para evitarlo?

Debes hacerte regularmente las pruebas, básicamente son dos: la citología o prueba de Papanicolau y la prueba del VPH.

Normalmente se realiza la citología y a veces se combina con la prueba del VPH.

De tu edad y otros factores dependerá la frecuencia con que tengas que realizarlas.  Sobre ello te informará tu médico, pero en general las normas actuales dicen que a partir de los 21 años y hasta los 65 todas las mujeres deben realizarse una citología cada tres años.

En cuanto al test del VPH no se recomienda rutinariamente antes de los 30 años de edad, puesto que en mujeres más jóvenes podría detectar muchas infecciones que serán suprimidas por el sistema inmunitario y no llegarán nunca a convertirse en cáncer.

¿Cuál es la diferencia entre la citología y la prueba del VPH?

La citología puede encontrar células en estados precancerosos, cuando el virus ya ha producido pequeños cambios.

La prueba del VPH es capaz de detectar el ADN del virus en la célula, indicando que está infectada pero antes de que sufra alteraciones.

En cuanto a la toma de la muestra, ambas son muy similares y consiste en recoger una pequeña cantidad de células del cuello del útero.

Te dejo un enlace muy bueno sobre el cáncer de cuello de útero.

¿Qué debo recordar de todo esto?

Que existe un cáncer, el de cuello de útero que es fácilmente prevenible y detectable en estadíos muy tempranos y que si no se trata a tiempo puede ser mortal.

¿No existe una vacuna?

Sí, existe una vacuna que protege contra los tipos de virus 16 y 18 y que ha generado cierta polémica por sus supuestos efectos secundarios, pero que yo recomiendo como lo hace la OMS y el resto de sociedades científicas.

De hecho las autoridades sanitarias de algunos países están preocupadas por la baja utilización de una vacuna que puede prevenir un gran número de casos de cáncer de cérvix.

La vacuna es más eficaz si no ha habido exposición previa al virus y se aconseja  administrarla antes del inicio de las relaciones sexuales. Actualmente en España está incluida en el calendario vacunal para las niñas de 14 años.

A pesar de la administración de la vacuna, las pruebas rutinarias para la detección deben seguir realizándose puesto que aunque son muy eficaces no previenen contra el 100 % de los casos.

Recuerda, es fácil luchar contra este cáncer y está en tu mano.

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