enfermedad pélvica inflamatoria

Hoy te hablaré de la enfermedad pélvica inflamatoria, también conocida como EPI.

La enfermedad pélvica inflamatoria es muy frecuente, según algunas fuentes una de cada 60 consultas al médico de cabecera en mujeres de menos de 45 años está causada por una EPI.

A pesar de ello sabrás que no tiene “buena fama” y a veces un diagnóstico de EPI causa problemas en las parejas, porque se considera una enfermedad de transmisión sexual. Y en la mayoría de los casos es así, pero no siempre.

Uno de sus riesgos es que en ocasiones pasa desapercibida. Aunque los síntomas pueden ser tan graves que necesiten atención médica inmediata, también pueden ser tan leves que casi ni se noten.

Entre sus secuelas más importantes está la infertilidad. De hecho es la primera causa de infertilidad prevenible en las mujeres.

¿Qué es la enfermedad pélvica inflamatoria?

Es una infección.

Se produce cuando algunas bacterias consiguen pasar desde la vagina hasta el útero, las trompas de Falopio,  los ovarios y otros órganos en la pelvis.

La infección ocurre en dos fases: la primera, casi sin síntomas, ocurre cuando se infectan el cuello del útero y la vagina.

Si no se trata, los microorganismos ascienden por el útero causando la inflamación del tracto genital superior, llegando a formar abscesos con pus que pueden taponar la trompa o destruir la mucosa ovárica.

Las bacterias más comunes que causan la EPI  son por este orden “Chlamydia trachomatis” y “Neisseria gonorrhoeae” la misma que causa la gonorrea. Ambas son de transmisión sexual, pero puede haber otras muchas y en casi la mitad de los casos la infección es multibacteriana.

Aunque es menos frecuente, es posible que un cambio en las condiciones de la vagina altere la flora normal. Esto permite el crecimiento excesivo de bacterias que se encuentran habitualmente allí y en general no son peligrosas, provocando una EPI sin que exista transmisión sexual.

¿Qué síntomas te alertan de una enfermedad pélvica inflamatoria?

Como digo arriba son muy variables.

Puedes tener una EPI y no darte cuenta o sentirte tan enferma que necesites ingresar urgentemente en el hospital, porque la enfermedad pélvica inflamatoria es una enfermedad que puede poner en riesgo tu vida.

El síntoma más frecuente es dolor en la pelvis o parte baja del abdomen. En las primeras fases este dolor aunque es persistente, no es muy intenso y el estado general es bueno.

Puedes sentir también:

  • molestias al orinar
  • que tus reglas son más dolorosas o abundantes
  • que sangras entre las reglas
  • molestias durante las relaciones sexuales
  • flujo vaginal abundante de color blanco o amarillento o de olor desagradable.

Como puedes ver, los síntomas en las fases iniciales son muy inespecíficos, y todos ellos pueden presentarse en otras situaciones o patologías que nada tienen que ver con la enfermedad pélvica inflamatoria.

En los casos más avanzados, los síntomas son más específicos y orientadores: hay fiebre, náuseas y vómitos, dolor abdominal agudo e incluso pérdida de consciencia, indicando que la infección se ha extendido por tu cuerpo, una situación clínica muy grave.

Qué factores aumentan el riesgo de padecer una enfermedad pélvica inflamatoria.

Para los casos en que la EPI está producida por bacterias de transmisión sexual, los factores de riesgo son los mismos que para cualquier otra enfermedad transmitida de ese modo: tener múltiples compañeros sexuales sin utilizar preservativo.

Cuando ya has tenido una EPI es más probable que puedas tener otra.

Otro factor de riesgo es la juventud. Es más frecuente entre los 15 y 25 años y menos a partir de los 35.

No te obsesiones con la higiene. Las duchas vaginales que algunas mujeres utilizan son en realidad contraproducentes y aumentan la probabilidad de padecer una enfermedad pélvica inflamatoria porque alteran la flora vaginal.

Hay expertos que piensan que el DIU también aumenta el riesgo de EPI, pero no hay evidencia suficiente que respalde esta afirmación. Parece claro que el DIU de forma aislada no causa EPI, pero la facilita en presencia de gérmenes patógenos u otros factores de riesgo. Por eso si te diagnostican una EPI y llevas un DIU no siempre será necesario quitarlo, pero sí hacer un estricto seguimiento del proceso.

Sin embargo, no debes ponerte un DIU durante un episodio de EPI ni en los tres meses posteriores.

No está claro si el uso de anticonceptivos orales tiene efecto protector o por el contrario, aumenta el riesgo. Los expertos no se ponen de acuerdo. Esto significa que probablemente no tengan efecto global.

En cuanto a disminuir el riesgo, el uso de preservativo es el factor más determinante.

Cómo se diagnostica la enfermedad pélvica inflamatoria.

En las formas menos graves los síntomas son leves e incluso no existen, y cuando se presentan pueden ser poco claros. Por eso tarda en diagnosticarse y muchas veces se hace crónica.

En las formas agudas una EPI puede dar los mismos síntomas que un embarazo ectópico, un quiste de ovario torsionado o una apendicitis aguda.

EL diagnóstico a veces es difícil porque no hay ningún método que sea lo suficientemente específico o sensible para considerarlo como estándar. Debe basarse en los síntomas y la historia médica.

Tu médico tendrá que hacer una historia clínica detallada, incluyendo tus costumbres sexuales y realizará una exploración pélvica que, si realmente tienes una EPI, puede resultar bastante molesta.

Una analítica urgente puede ayudar al diagnóstico si detecta marcadores de inflamación, tales como aumento de los leucocitos en sangre o de la proteína C reactiva (PCR).

Pedirá un test de embarazo para descartar un embarazo ectópico, te hará una ecografía y además tomará muestras para cultivo, que enviará a un laboratorio, para ver qué bacterias existen en la vagina. El proceso de toma de muestra es similar al de la citología y los resultados tardarán varios días y pueden no ser concluyentes.

Para confirmar el diagnóstico y ver si la infección ha producido algún daño interno puede hacer también una biopsia del endometrio y una laparoscopia.

La laparoscopia se considera el método de diagnóstico más fiable, pero es una técnica invasiva que requiere ingreso y es costosa, por eso sólo se hace en los  casos más difíciles de diagnosticar y en los más graves.

¿Por qué es importante diagnosticar la enfermedad pélvica inflamatoria aun en el caso de que sus síntomas sean leves?

Porque la infección puede causar daños irreversibles en tus tejidos y como digo al principio, afectar a tu fertilidad.

Las complicaciones más importantes de la EPI son:

  • La ruptura de un absceso de las trompas o el ovario. Es rara aunque tan grave que puede amenazar la vida.
  • Síndrome de Fitz-Hugh-Curtis. Produce un dolor agudo en la parte superior derecha del abdomen y puede presentarse junto con otros síntomas de la EPI o antes de que sea diagnosticada. El dolor es debido a unas adherencias entre el hígado y la pared abdominal, causadas por la enfermedad, que hay que tratar quirúrgicamente.

Y  las secuelas a largo plazo son:

  • Infertilidad. Algunos expertos hablan de tasas de infertilidad del 21% en pacientes que han sufrido EPI. Las más afectadas son las trompas de Falopio que se estrechan y pueden obstruirse. El riesgo aumenta si la infección, aunque no dé síntomas graves, dura mucho tiempo. Por eso no se debe retrasar el tratamiento. También aumenta el riesgo de infertilidad si se han tenido varios episodios de enfermedad pélvica inflamatoria.
  • Embarazo ectópico. El riesgo es de 6 a 10 veces mayor en pacientes que han tenido EPI que en la población general.
  • Dolor pélvico crónico. Se produce en alrededor del 18 % de pacientes que han tenido una enfermedad pélvica inflamatoria.

Recuerda que estas complicaciones no dependen de la severidad de los síntomas, aunque la infección sea silente producirá daño en tus tejidos. Cada vez se da más importancia a las infecciones que no dan síntomas como responsables de la mayoría de casos de infertilidad tubárica y embarazo ectópico, especialmente las infecciones por “Chlamydia Trachomatis”.

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad pélvica inflamatoria?

Lo impreciso e inespecífico de los síntomas en las formas leves y moderadas plantea muchas veces un importante dilema al médico ya que, si malo es no dar importancia y no tratar una EPI inicial que puede progresar a formas graves o provocar esterilidad, igual de malo puede ser sobrediagnosticar y sobretratar como EPI síntomas que pueden corresponder a otras situaciones.

Por ejemplo, la mayoría de dolores pélvicos agudos o subagudos no tienen nada que ver con la EPI, muchas veces desaparecen sin necesidad de tratamiento o solamente con analgésicos,   y hacer un diagnóstico y un tratamiento precipitado en esos casos no solo puede ser inadecuado, sino plantear un grave e innecesario conflicto de pareja.

Pero si hay que tratar la EPI, el primer objetivo será eliminar los gérmenes que causan la infección.

El segundo objetivo es mantener la fertilidad, sobre todo en mujeres jóvenes.

Para conseguir estos objetivos usaremos los antibióticos.

Tu médico tendrá que empezar a tratar la enfermedad sin saber con seguridad qué bacterias la están causando,  porque el tiempo que pasa entre el inicio del cuadro clínico y el tratamiento es muy importante para el pronóstico y para evitar secuelas. Por eso a veces usará más de un antibiótico y quizá tenga que cambiarlos cuando se reciban los resultados del laboratorio.

Las formas más leves se tratan con antibióticos orales o  intramusculares y no es necesario el ingreso hospitalario.

A los dos o tres días de empezar el tratamiento debes sentirte mejor. Quizá todos los síntomas hayan desaparecido, pero es muy importante completar el tratamiento durante dos semanas, a pesar de la mejoría, para evitar las secuelas.

Como ya sabes, la mayoría de las bacterias que causan la EPI se contagian a través de las relaciones sexuales. Si eres sexualmente activa, tu pareja debe tratarse también. Los hombres son portadores de las bacterias que causan la enfermedad y puedes reinfectarte si tu pareja no se trata.

No deberás mantener relaciones sexuales hasta que la infección se resuelva.

En los casos más graves será necesario el ingreso hospitalario.

¿Cuándo hay que ingresar en el hospital por la enfermedad pélvica inflamatoria?

Si el diagnóstico no está claro, si hay sospecha de que se ha formado un absceso, si te encuentras muy mal y no mejoras con el tratamiento ambulatorio o si estás embarazada tendrás que ingresar para recibir un tratamiento antibiótico intravenoso.

Cuando a pesar del tratamiento médico intravenoso no hay mejoría, o si tu médico sospecha que existe un absceso que puede romperse será necesario el tratamiento quirúrgico.

De todo lo anterior, qué debes recordar.

La enfermedad pélvica inflamatoria es frecuente, sobre todo en mujeres jóvenes, con síntomas muchas veces inespecíficos o casi inexistentes pero que puede provocar secuelas muy importantes si no se trata rápidamente.

Si quieres saber algo más, no dudes en preguntar.

13 thoughts on “Enfermedad pélvica inflamatoria, una amenaza para tu fertilidad.

  • 17 mayo, 2017 a las 0:12
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    Llevo 6 días con el tratamiento de la EPI, se me quitó el dolor abdominal que tenía y la fiebre interna pero el dolor bajito y en la espalda continúan y un flujo que siento que me quema y me arde al orinar. Nose si va volver si no se me va quitar realmente estoy desesperada o tengo que terminar el tratamiento para sentirme aliviada totalmente.

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    • 17 mayo, 2017 a las 21:02
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      Hola, el tratamiento de la EPI hay que completarlo al menos durante 14 dias. En cuanto a los síntomas de escozor al orinar no son muy típicos de EPI. Con esos datos no puedo responderte nada con seguirdad, tampoco sé si estás tomando algún analgésico. Para ayudarte tendría que tener más información. Siento no poder concretar más.
      Un saludo.

      Responder
    • 21 marzo, 2018 a las 16:37
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      Buenas tardes,
      no es lo habitual. No hay motivos para que así sea.
      Un cordial saludo.

      Responder
  • 22 mayo, 2018 a las 20:30
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    Hola.
    Tuve una infección muy fuerte por hongos en septiembre y en octubre me quitaron el diu. Desde entonces no puedo embarazarme. Puedo tener EPI? No tengo ningún síntoma, solo no lograr embarazo y periodos más irregulares que antes del diu. Gracias

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    • 27 mayo, 2018 a las 20:54
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      Buenas tardes,
      no creo probable que tengas EPI puesto que no tienes síntomas. En cuanto a la dificultad para conseguir el embarazo, deberías someterte al estudio adecuado. El momento de iniciar dicho estudio depende fundamentalmente de tu edad, si eres mayor de 35 años deberías iniciarlo sin retrasarlo demasiado.
      Un cordial saludo.

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  • 24 mayo, 2018 a las 13:03
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    es normal tener dolor en la parte derecha casi a la altura de la ingle una vez terminado el tratamiento de 14 días de antibiótico, y cuando el último análisis dio bien? la exploración hace una semana era buena…la verdad es que estoy preocupada.
    Gracias

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    • 27 mayo, 2018 a las 20:56
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      Buenas tardes,
      en principio no es normal, y mi consejo es que consultes con tu ginecólogo para descartar persistencia de la enfermedad.
      Un cordial saludo.

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  • 23 julio, 2018 a las 20:47
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    Buenas tardes, Dr.

    Tengo 33 años y desde hace un año empecé a tomar pastillas anticonceptivas como tratamiento porque mis menstruaciones eran abundantes y por lo tanto tenía la hemoglobina baja, siempre con cólicos el primer o dos primeros días. En esa misma época, también me trataron por una infección vaginal por E.Coli y me hicieron un legrado por un pólipo endometrial. Posterior a esto, en todo este año, el dolor menstrual me dura prácticamente durante todos los días de la regla y este mes he tenido un leve sangrado intermenstrual marrón o rojo oscuro que ha durado una semana. Otro punto es que desde que empecé a tener relaciones siento dolor, los médicos que me han visto, al revisarme o al ver las ecografías dicen que no ven nada raro.
    El resultado de la última ecografía transvaginal dice «líquido en cantidad discreta en el fondo de saco de Douglas» y «D/C EPI». Al ver el resultado y con la exploración pélvica (no sentí dolor), el médico me dijo que no tenía EPI. Pero no me mandó un examen de sangre ni un cultivo.
    Quisiera saber si sería necesario otros exámenes para asegurarme de no tener EPI o si con eso es suficiente, ya que me preocupa todo este tema porque quisiera buscar un embarazo el próximo año.
    Muchas gracias.

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    • 28 julio, 2018 a las 8:00
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      Buenos días,
      el diagnóstico de EPI es una combinacion de datos clínicos y analíticos. Un análisis de sangre y un cultivo vaginal pueden ayudar al diagnóstico pero por sí solos no permiten confirmarlo o excluirlo.

      Un cordial saludo.

      Responder
  • 24 septiembre, 2018 a las 22:36
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    Cuanto tarda en reproducirse la bacteria ,y diagnosticar una epi,un matrimonio puede tener una epi sin haber tenido relaciones con otros??

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    • 20 octubre, 2018 a las 14:38
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      Buenos días,
      en medicina nada es cierto al cien por cien, pero la EPI se considera enfermedad de transmisión sexual.
      Dicho ésto, el diagnóstico de la EPI puede ser difícil y en ocasiones puede haber falsos diagnósticos positivos, confundiendo la EPI con otros procesos que cursan con síntomas parecidos.
      Un cordial saludo.

      Responder

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