¡Congela tus óvulos a los 30 y podrás ser madre a los 45!

Si eres una mujer moderna y con suerte, seguramente estés trabajando. Si además estás en edad de ser madre, y quieres serlo, te estarás planteando cuál es el mejor momento.

Con la crisis, en un mundo tan competitivo ¿quién te asegura que podrás conservar tu trabajo cuando tengas un hijo?

En los Estados Unidos, Apple y Facebook quieren “hacer la vida más fácil” a sus trabajadoras y les van a pagar hasta 20.000 dólares para costear sus tratamientos de fertilidad, incluyendo el pago de esperma de donante y la congelación de óvulos que les permita retrasar la maternidad.

Esta medida aparentemente magnífica ha traído bastante polémica.

Se interpreta como el deseo de estas empresas de que sus empleadas sacrifiquen sus deseos de ser madres ahora a cambio de promocionar en el trabajo y ser madres en el futuro.

Hay que tener en cuenta que la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva advierte que la congelación de óvulos no es garantía para extender la edad en que se puede ser madre. De hecho, aunque los porcentajes de éxito de la técnica están mejorando, esta Sociedad no la recomienda para “mujeres que quieran prosperar en su carrera”.

Habría que congelar al menos 20 óvulos y cuanto más joven sea la mujer, mejor para aumentar las probabilidades de conseguir el futuro embarazo.

La edad media de las mujeres que congelan sus óvulos es actualmente de 37 años, hasta hace poco era de 39. Y cada vez se acerca más a los 30, “porque los óvulos son más sanos y las pacientes tienen más tiempo para usarlos”.

Congela tus óvulos a los 30 para ser madre a los 45. Este sería el mensaje.

Sin embargo algunos comités de bioética han emitido ya opiniones divididas al respecto.

Unos ven la congelación como un derecho que permite a las mujeres decidir sobre su fertilidad sin presión social, como “clave para conseguir la igualdad en el trabajo entre hombres y mujeres”. Otros la ven como el uso de la medicina para resolver un problema que debería ser resuelto de otro modo, por ejemplo adecuando y haciendo razonables los horarios de trabajo.

Personalmente considero esta medida, presentada como una gran ventaja, como otra sutil presión sobre las mujeres que quieren ser madres.

¿Por qué? Presenta a la maternidad como un capricho de las mujeres. Y no lo es. La maternidad es imprescindible para la sociedad y para la conservación de la especie. Debería ser promovida y mimada.

Sin embargo, con la congelación de óvulos el mensaje que se envía es que el trabajo es prioritario, que la mujer debe pasar sus años fértiles en la oficina porque lo demás puede esperar y “obliga” a la mujer a someterse a un tratamiento médico no muy agradable que incluye la estimulación hormonal y la sedación.

En el fondo la medida establece una enorme discriminación frente a la parte masculina de la pareja.

¿Por qué un hombre puede ser padre cuando quiera? ¿Por qué su capacidad para ser padre y trabajar al mismo tiempo se da por sentada? ¿Por qué nadie cree que el tener hijos vaya a disminuir su productividad?

Y una pregunta aún más inquietante ¿por qué se supone que a los 45 años una mujer ya tiene tiempo para los hijos? ¿Acaso es demasiado mayor para trabajar?

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