
El cáncer de ovario es el segundo cáncer ginecológico más frecuente después del de mama, pero es la causa más común de muerte entre mujeres con cáncer ginecológico.
¿Por qué? Simplemente porque cuando se diagnostica, suele estar muy avanzado. No existe ningún programa de screening que pueda hacerse a todas las mujeres y que sea eficaz para su diagnóstico precoz, antes de que presente síntomas evidentes, como ocurre con las mamografías en el cáncer de mama.
Aunque se hacen muchos esfuerzos para encontrar alguna prueba o combinación de pruebas que descubran el cáncer de ovario cuando es potencialmente curable, aún no se ha conseguido. Ni el diagnóstico por imagen, ni la determinación de marcadores tumorales han servido para ello. Por eso, actualmente las investigaciones se están centrando en la identificación temprana de los síntomas.
Tampoco es fácil. Al cáncer de ovario se le llama el “asesino silencioso” porque sus síntomas son muy inespecíficos y se creía que no se manifestaban hasta que la enfermedad estaba muy avanzada.
Sin embargo, los últimos estudios sugieren que algunas mujeres ya tienen síntomas en fases tempranas de la enfermedad, pero simplemente ni ellas ni sus médicos son capaces de reconocerlos como manifestación de un cáncer de ovario.
Es imprescindible por tanto, que dejes a un lado el miedo y empieces a conocer mejor esta enfermedad.
¿Qué es un cáncer de ovario?
El cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y de peritoneo son clínicamente muy parecidos. De hecho hoy se piensa que los tres son similares y la inmensa mayoría de las veces se inician en realidad en las trompas de Falopio.
¿Cuales son los factores de riesgo?
Los factores que aumentan el riesgo de cáncer de ovario son:
- Que seas mayor de 50 años
- Que en tu familia haya casos de la enfermedad
- Que tengas mutaciones en algunos genes, llamados BRCA1 o BRCA2
- Que padezcas síndrome de Lynch
- Que nunca hayas estado embarazada
- Que tengas sobrepeso
Y los factores que disminuyen el riesgo son:
- Que uses métodos anticonceptivos hormonales como la píldora, el anillo vaginal, la inyección o el parche, todos los que actúan inhibiendo la ovulación.
- Que hayas estado embarazada y hayas dado de mamar.
- Que te hayan ligado las trompas.
- Que te hayan extirpado el útero o los ovarios.
¿No hay modo de prevenir el cáncer de ovario?
En mujeres con riesgo normal no se recomienda el cribado (screening) poblacional ya que no ha demostrado efectividad: hay que examinar a muchas mujeres para detectar pocos casos, algunos de los cuales estarán, de cualquier modo, en fase avanzada (ya que el cáncer de ovario puede progresar muy rápido). Además, entre las mujeres sanas, pueden darse casos de “falso positivo” (diagnóstico de posible cáncer que, en realidad, no existe), lo que lleva a realizar pruebas adicionales e incluso intervenciones quirúrgicas innecesarias, con los riesgos y aumento de ansiedad correspondientes.
Ello no quiere decir que no haya que valorar ecográficamente los ovarios cuando se realiza una consulta ginecológica por cualquier otro motivo; es lo que podríamos llamar cribado “oportunista”, y con una buena valoración de los criterios ecográficos de benignidad/malignidad, así como con un buen juicio clínico por parte del médico, se pueden reducir de forma muy importante esos “falsos positivos”
El screening como tal sólo se recomienda en mujeres con alto riesgo.
Entonces ¿quién debe someterse a screening de cáncer de ovario?
Sólo mujeres con historia familiar de de algunos tipos de cáncer de mama u ovario en más de un miembro de la familia.
En algunos casos es conveniente hacer una prueba genética. Los genes que se estudian son los llamados BRCA1 y BRCA2. Una mutación en ellos aumenta la probabilidad de cáncer de mama y ovario.
Deberías solicitar este tipo de determinación genética si:
- Tienes dos o más familiares próximos (madre, hija, hermana o varones del mismo grado) con cáncer de mama, sobre todo si se lo diagnosticaron antes de los 50 años. Recuerda que los hombres también pueden sufrir cáncer de mama aunque no es muy frecuente.
- Tienes dos o más familiares próximos con cáncer de ovario.
- Tienes un familiar próximo con más de un cáncer, por ejemplo mama y ovario.
- Varias generaciones de tu familia, han sufrido cáncer de mama (incluyendo los hombres) u ovario.
De todos modos no te agobies. La mayoría de las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama y ovario no sufren la mutación.
En el caso de sufrirla, sí tendrías que someterte a screening.
Si a pesar de tener familiares con historia de cáncer de ovario y de mama, decides no someterte al test genético, o no tienes posibilidad de hacértelo se recomienda el screening comenzando a los 30 años o 10 años antes de que el familiar más joven fuese diagnosticado.
Además del screening, en los casos de alto riesgo existe otra alternativa que es extirpar los ovarios.
¿Qué métodos se usan para el screening?
Básicamente dos:
- Un análisis de sangre para determinar un marcador tumoral, el CA 125. Este marcador puede aumentar por otras muchas causas además de un cáncer de ovario, por eso no se utiliza en la población general (daría muchos casos de “falso positivo”). Estas causas pueden ser endometriosis, miomas uterinos, enfermedades hepáticas o infecciones pélvicas. En un 1% de mujeres sanas este marcador es mayor de lo normal y sus niveles pueden variar con el ciclo menstrual.
- Una ecografía pélvica. Puede encontrar entre el 80 y el 100 % de los cánceres de ovario, pero no siempre puede diferenciar entre un cáncer de ovario y otras enfermedades como quistes benignos o endometriosis, por eso no se recomienda como método de screening poblacional. Llevaría a muchas cirugías innecesarias.
Hay estudios que han tratado de usar estos dos métodos combinados, pero los resultados han sido decepcionantes pues ninguno ha conseguido demostrar una disminución de la mortalidad por la enfermedad, por eso sólo se utilizan en los casos de alto riesgo.
La importancia de conocer los síntomas del cáncer de ovario.
Es esencial detectar el cáncer de ovario cuando todavía no se ha extendido a otros órganos. Si se consiguiese, la supervivencia a los 5 años sería de más del 90 %. La supervivencia cuando está más avanzado es bastante menor, pero también mejora cuanto antes se inicie el tratamiento.
Por eso y puesto que no hay métodos de screening, los estudios se están centrando en el reconocimiento temprano de los síntomas.
Pero existe el problema de que son muy inespecíficos y comunes con otros procesos, de forma que a veces no se les da importancia.
Estos síntomas tan comunes suelen ser:
- Sensación de gases e hinchazón en el abdomen.
- Necesidad e ir a orinar frecuentemente.
- Sensación de llenarse rápidamente con la comida.
- Malestar o dolor abdominal o pélvico.
Estarás pensando que a todo el mundo le ha pasado esto alguna vez y es cierto. Pero los últimos estudios ponen de manifiesto que son más frecuentes (se repiten casi todos los días) y más severos en mujeres con cáncer de ovario inicial. Además es más probable que aparezcan varios de ellos a la vez.
Como puedes ver, a menudo los síntomas no son ginecológicos. Por eso las pacientes y los médicos no piensan en la posibilidad de un cáncer de ovario cuando se inician.
No quiero decir que si un día tienes estos síntomas tengas que preocuparte, pero si no mejoran y se repiten debes consultar al médico. Los estudios demuestran que hay mujeres que tardan hasta un año en acudir al médico desde el inicio de los síntomas y la mayoría no lo hace antes de los dos meses.
Índice de síntomas
Un importante objetivo clínico es encontrar qué síntomas merecen atención prioritaria, y elaborar con ellos una especie de índice que permita su evaluación, para no hacer demasiadas pruebas que provoquen ansiedad innecesaria.
El índice de síntomas se considera positivo si los siguientes síntomas: dolor abdominal o pélvico, hinchazón abdominal o gases abdominales, dificultad para comer o sentirse rápidamente llena, son nuevos o han comenzado hace menos de un año y se repiten más de 12 veces al mes.
Este índice aún no ha sido validado para su uso rutinario, pero puede ayudar al médico a decidir qué pacientes necesitan más pruebas.
Otras formas de prevenir el cáncer de ovario
Como digo al principio, actualmente se piensa que la mayoría de los cánceres de ovario se inician en realidad en las tropas de Falopio.
Por eso el Colegio Americano de Ginecólogos y Obstetras recomienda que si tienes que sufrir una cirugía ginecológica por otros motivos (por ejemplo una histerectomía por patología benigna) y no quieres tener hijos en el futuro, te extirpen también las trompas, aunque se dejen los ovarios para evitar una menopausia precoz.
La extirpación adicional de las trompas es un proceso sencillo que no aumenta el riesgo de la intervención y según las teorías actuales, es mejor opción que la extirpación del ovario para la mayoría de las mujeres con riesgo normal de cáncer de ovario, pero que tienen que someterse a intervenciones ginecológicas por otros motivos.
Como es lógico ésta es una decisión que debes tomar tú junto con tu médico después de ser debidamente informada.
Si necesitas alguna aclaración más, seguimos por aquí.