Hoy te hablaré sobre las vitaminas y minerales en el embarazo. Te diré qué es lo que tienes que tomar para que tú y tu bebé estéis sanos, según las recomendaciones actuales de la ciencia médica.

¿Realmente necesitas más vitaminas y minerales en el embarazo?

Muchas de mis pacientes creen que tienen que tomar más vitaminas y minerales (“oligoelementos”) durante el embarazo y se sienten más tranquilas tomando preparados mutivitamínicos especialmente diseñados para gestantes. Lo cierto es, que si llevas una dieta sana, precisarás muy pocos suplementos.

Si estás bien nutrida, tu bebé también lo estará. Sólo necesitarás un aporte extra de ácido fólico;  en España dónde hay zonas deficitarias en yodo como Extremadura, un suplemento de yodo y al final del embarazo otro de hierro.

Si llevas algún tipo de dieta especial o tienes alguna situación de riesgo nutricional como éstas:

  • Tu gestación es múltiple
  • Fumas mucho
  • Eres adolescente
  • Has sufrido un bypass gástrico

quizá tengas que tomar algún otro suplemento, como hierro (al menos 30 mg) durante toda la gestación y calcio (al menos 250 mg).

Vitaminas “extra” en el embarazo: ácido fólico y vitamina D

Sobre el ácido fólico ya dije en el post anterior que es el único elemento que ha demostrado científicamente un beneficio en embarazadas: disminuye la frecuencia de los defectos de tubo neural en el feto. Por eso es necesario un suplemento  durante los tres primeros meses.

Más aún, si tu embarazo es planificado debes empezar a tomarlo unos dos meses antes de la concepción.  El suplemento debe ser de al menos entre 0,4 y 0,8 miligramos al día (o lo que es lo mismo 400 y 800 microgramos al día). En España, los medicamentos que contienen sólo ácido fólico contienen las dosis necesarias.

La vitamina D es una vitamina que ayuda a la absorción del calcio y se produce naturalmente cuando la piel se expone a la luz del sol. Por eso,en algunos países donde hay menos horas de sol que en el nuestro se recomienda un suplemento de vitamina D de 600 unidades internacionales no sólo a las embarazadas, sino a toda mujer en edad fértil.

Pero no está demostrado que el suplemento rutinario de vitamina D en el embarazo tenga algún beneficio. En cualquier caso, si te gastas el dinero en un multivitamínico, o en alimentos enriquecidos con vitamina D, como puede ser la leche, que sea en forma de vitamina D3 (colecalciferol) y no en forma de vitamina D2 (ergocalciferol) ya que la primera se convierte mejor en la forma activa.

Y el hierro, ¿tienes que tomar hierro en el embarazo?

El hierro es necesario para el desarrollo del feto y de la placenta y además para prevenir la anemia por déficit de hierro en la madre.

El hierro que mejor se absorbe es el que procede de la carne (hierro “hemo”)  y lo aprovecharás mejor si lo tomas junto con alimentos que contengan vitamina C.

La mayoría de los multivitamínicos prenatales contiene cantidades suficientes de hierro, pero no hay evidencia científica de que sea necesario tomar un suplemento de hierro en embarazadas sin anemia. A pesar de ello, muchos médicos lo prescriben, porque es cierto que se observa una tendencia a la disminución de la anemia en la madre al final del embarazo.

La SEGO recomienda una dosis de 30 miligramos de hierro elemento al día durante la segunda mitad de la gestación. Atención,  los suplementos el hierro vienen como compuestos de hierro, no como hierro elemental. Para el sulfato ferroso la dosis debe ser de 150 miligramos de sulfato ferroso al día, para el gluconato ferroso de 300 y para el fumarato ferroso de 100 miligramos al día durante la segunda mitad del embarazo.

El problema del hierro es que produce efectos secundarios digestivos muy molestos, sobre todo durante el primer trimestre. Es mejor que tomes el hierro entre comidas porque se absorbe más. Se se ha visto que tomarlo de una a tres veces por semana es tan efectivo como la toma diaria y se tolera mejor.

Calcio durante el embarazo.

El bebé, para formar su esqueleto, necesita unos 30 gramos de calcio totales durante todo el embarazo, sobre todo en el último trimestre. Esta es una cantidad pequeña respecto a la cantidad total de calcio de tu cuerpo, por eso el feto la obtiene con facilidad. La cantidad diaria recomendada de calcio no varía entre una mujer embarazada y otra que no lo está.

No hay evidencia de que un suplemento de calcio durante el embarazo tenga ningún beneficio en mujeres correctamente nutridas.

Otros elementos: zinc y yodo.

El déficit de zinc durante el embarazo se asocia con menor crecimiento del feto. Pero una revisión sistemática de los ensayos clínicos disponibles no demostró ningún beneficio en mujeres con dieta normal, sin riesgo de déficit de zinc como sería el caso por ejemplo, de que tengas una enfermedad inflamatoria intestinal.

En cuanto al yodo, su deficiencia puede producir hipotiroidismo en el bebé. La OMS recomienda una ingesta diaria de 250 microgramos de yodo en embarazadas y madres lactantes.  Para obtener esa cantidad, yo recomiendo a mis pacientes que tomen sal yodada. Además, en España debes tomar algún suplemento durante el embarazo; asegúrate que contiene al menos 150 microgramos de yodo en  forma de yoduro potásico. Existen varias especialidades farmacéuticas que contienen la cantidad adecuada de yodo combinada con la cantidad adecuada de ácido fólico, lo que facilita la toma diaria. Pregunta a tu médico, porque además están financiadas por la seguridad social.

Resumen de suplementos necesarios durante el embarazo.

Serían tres: el ácido fólico, el yodo en zonas deficitarias como la nuestra, y en casos de riesgo de anemia también el hierro desde el principio del embarazo. Si no hay riesgo de anemia, el hierro es necesario sólo durante la segunda mitad, cuando además se tolera mejor.

Ten en cuenta que comprar que estos suplementos por separado es mucho más barato y están financiados por la seguridad social, cosa que no ocurre con los multivitamínicos.

¿Puede perjudicarme un exceso de vitaminas y minerales en el embarazo?

Sí, hay al menos dos sustancias  que sabemos que en exceso, son perjudiciales para el feto:

  • Vitamina A. A dosis altas es teratógena, es decir provoca defectos en el bebé. Por eso evita los suplementos que contengan más de 5000 unidades internacionales (o 1500 microgramos) de vitamina A durante el embarazo.
  • Yodo, así como el déficit puede provocar hipotiroidismo, el exceso puede provocar bocio en el feto. Por desgracia no está claro cuál es el límite superior de ingesta; pero como te digo arriba, en nuestro ámbito el aporte de yodo en la dieta es normalmente deficitario.
Dietas especiales en el embarazo. ¿Eres vegetariana?

Aunque no hay muchos estudios al respecto, no parece que una dieta vegetariana equilibrada e incluso vegana tenga efectos adversos en el feto.

En general, las dietas vegetarianas aportan macronutrientes casi en igual cantidad que las no vegetarianas, quizá algo menos de proteínas y algo más de carbohidratos, aunque ningún estudio encuentra deficiencia de proteínas en las embarazadas vegetarianas.

La diferencia es que las proteínas de origen animal son de mayor “calidad” en cuanto a aminoácidos esenciales, por eso si eres vegetariana estricta (vegana) quizá necesites tomar alimentos enriquecidos con este tipo de aminoácidos.

¿Llevas una dieta sin gluten?

Son dietas que ahora están de moda por supuestos beneficios para la salud. Suelen ser dietas más caras por el mayor precio de los productos sin gluten, pero la evidencia científica no ha demostrado que sean mejores que las dietas con gluten, excepto si tienes intolerancia al gluten, claro está.

Si eres celíaca, el beneficio de un dieta sin gluten está claro. En una revisión sistemática de estudios publicados, las mujeres con enfermedad celíaca sin tratar tenían más riesgo de fallo reproductivo que  las mujeres de la población general.

Intolerancia a la lactosa.

En general la intolerancia a la lactosa mejora en la última parte del embarazo, pero si no puedes consumir las cantidades diarias de calcio recomendadas, toma alimentos fortificados y algún suplemento de calcio.

En cuanto a los productos de “lactasa” que algunas personas utilizan para mejorar su tolerancia a la lactosa, no hay estudios sobre su uso en el embarazo, pero puesto que la lactasa se encuentra normalmente en los tejidos humanos, es lógico pensar que puedes seguir tomándola.

Conclusión

Como conclusión, te aconsejaría que si llevas una dieta sana no hicieses muchas variaciones, ni te preocupases en exceso por adaptarla durante el embarazo.  Un suplemento de yodo y ácido fólico debería ser suficiente y en la segunda mitad habrá que añadirle hierro.

Tu médico te aconsejará según tu circunstancia particular en el caso de que detecte algún déficit en tu dieta.

Si después de este largo post te queda alguna duda, puedes consultármela aquí.

Hasta pronto.

Vitaminas y minerales en el embarazo, no tires tu dinero.
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