Si tienes menos de 35 años y no te quedas embarazada después de intentarlo durante un año, es hora de hacer un estudio para descubrir el motivo. Si eres mayor de 35 años,  no hay que esperar tanto y el estudio debe empezar a los seis meses de intentar el embarazo sin conseguirlo.

Pero puede ocurrir que, a pesar de haceros un estudio completo y minucioso a ti y a tu pareja, no se descubra la causa de la esterilidad.

Entonces os darán un diagnóstico bastante impreciso: esterilidad de origen desconocido.  Es decir, los resultados de todas las pruebas a las que os habéis sometido están bien, pero el embarazo no llega.

¿Cuáles son las pruebas que componen un estudio completo y minucioso?

Según los expertos, como mínimo se debe comprobar:

  • que ovulas correctamente y tu reserva de ovocitos es adecuada.
  • que tus trompas de Falopio no están obstruidas.
  • que tu útero es normal.
  • que el semen de tu pareja cumple unos mínimos en la movilidad y cantidad de espermatozoides.

Después de haber realizado todas estas pruebas a muchísimas parejas, se sabe que en aproximadamente el 75 % de los casos la esterilidad se debe a alteraciones de la ovulación, de las trompas de Falopio o del semen, en un 8% a endometriosis y  en un 2% a alteraciones en el útero o  factores inmunológicos.

Este 85 % lo constituyen las afortunadas parejas que consiguen saber la causa de su problema.

Si no estáis entre ellas, pertenecéis al restante 15 % con el frustrante diagnóstico de esterilidad de origen desconocido.

Entonces… ¿la esterilidad de origen desconocido no tiene explicación?

Existen distintas teorías:

  • que tengas alteraciones tan pequeñas en el desarrollo del folículo, de la ovulación o del útero que las pruebas no las detecten.
  • que la concentración y movilidad de los espermatozoides de tu pareja estén en el límite bajo de la normalidad, o aun siendo aparentemente normales tengan limitada la capacidad de fecundar el óvulo.
  • que existan problemas de implantación del embrión en el útero
  • que la unión entre óvulo y espermatozoide no se produzca o no sea adecuada.

Lo más probable es que la esterilidad de origen desconocido esté producida por varios factores que por sí solos no afectarían a la fertilidad de forma significativa, pero que cuando se combinan impiden que el embarazo se produzca.

¿Un ejemplo? Una mujer mayor de 35 años con una cantidad de ovocitos (“reserva ovárica”) baja, cuya pareja sea un hombre con unos parámetros del semen normales pero en el límite inferior.

En resumen: las parejas con esterilidad de origen desconocido probablemente sufran anormalidades en los ovocitos y/o el esperma, pero tan pequeñas que son indetectables en el análisis riguroso del que antes hablaba.

Pueden existir también problemas en el endometrio que impidan el anidamiento del embrión causando esterilidad o abortos de repetición. Por desgracia, si éste es tu caso, no podrás saberlo, porque no existe ningún análisis  validado hoy día para diagnosticarlo.

Sabemos también que es más probable la esterilidad en mujeres con enfermedad celíaca no diagnosticada o sin tratar.

¿Debes rendirte ante un diagnóstico de esterilidad de origen desconocido?

Claro que no, aunque como no comprendemos la causa, el tratamiento es más difícil. En realidad se trata de ir probando opciones de forma lógica y ordenada hasta dar con la que funciona.

Es esencial que vuestro médico os explique la eficacia, el riesgo y el coste de las diferentes alternativas.

El sentido común aconseja comenzar con medidas poco costosas que dependan principalmente de ti y tu pareja.

¿Cuáles son estas medidas?

Aunque te resulte extraño, después de un diagnóstico de esterilidad de causa desconocida lo mejor muchas veces es esperar y revisar tu estilo de vida, incluyendo (sin llegar a considerar el sexo como un “trabajo”) la frecuencia de tus relaciones sexuales, y ten en cuenta tus días más fértiles. Si la espera y los cambios en el estilo de vida no resultan, iremos paso a paso hacia otros tratamientos más costosos en tiempo y dinero:

  • la estimulación de la ovulación con citrato de clomifeno o con inyecciones de gonadotropinas.
  • la inseminación intrauterina
  • la fecundación in vitro

Cada pareja es diferente y hay que evaluar los tratamientos con mucho cuidado, pero en general, si después de tres ciclos de cada uno de ellos no se consigue el embarazo, se avanza al paso siguiente.

Veamos por encima cada uno de los pasos.

Como digo arriba, lo primero es esperar, porque entre el 1 y 3 % de las parejas con diagnóstico de esterilidad de origen desconocido consiguen el embarazo en los meses siguientes sin ningún tratamiento.

Por eso, cualquier tratamiento que intentemos tiene que haber demostrado que consigue más de un 3% de embarazos, o sería igual de efectivo que esperar y no merecería la pena gastar el tiempo ni el dinero.

Tu edad influye bastante en el porcentaje de éxito que se consigue simplemente esperando. Si eres mayor de 37 años, ese porcentaje es menor del 1%.

Pero existen ensayos clínicos que muestran, que en parejas con buen pronóstico (es decir jóvenes, sin enfermedad en las trompas o problemas de esperma) la tasa de embarazos conseguida en 6 meses de espera fue similar a la alcanzada con inseminación artificial más inyección de gonadotropinas.

¿Cuándo esperar entonces? Si eres menor de 32 años y no tienes problemas en cuanto a la reserva de ovocitos, puedes esperar. Pero si tienes más de 37 años, hay que actuar.

¿Espero y ya está?

No. Tu pareja y tú debéis revisar vuestro estilo de vida.

Los estudios epidemiológicos demuestran que si fumas, tienes un índice de masa corporal anormal, o consumes alcohol o café en exceso tu fertilidad se reduce y probablemente también la de tu pareja si tiene estos mismos hábitos.

Sed conscientes de que dejar el tabaco, en este caso, aumenta las probabilidades de concebir además de ser aconsejable por otros motivos de salud.

Tu índice de masa corporal debe estar  entre 20 y 27 y tendrás que reducir el café a no más de dos tazas al día (250 mg cafeína),  y el alcohol a no más de 4 bebidas por semana. Estos cambios serán útiles tanto en el caso de que busques la concepción natural como si has llegado a necesitar técnicas de reproducción asistida.

Pide a tu pareja que colabore contigo en estos cambios, en primer lugar para darte apoyo, y porque también pueden mejorar la fertilidad del varón, aunque no está tan claro.

Segundo paso: tratamientos que no consumen muchos recursos.

Si los cambios en vuestro estilo de vida no son suficientes, pasaremos a un tratamiento que evite la frustración que sienten muchas parejas al no poder concebir.

Básicamente hay que aumentar el número de óvulos y espermatozoides en un ciclo y facilitar que interactúen. Son intervenciones de mucho menor riesgo y coste que los procedimientos de fertilización in vitro.

¿Cuáles son estos tratamientos?

Inseminación intrauterina: consiste en lavar el semen para eliminar cualquier sustancia que pudiese provocar una reacción alérgica en el útero, y después concentrarlo e insertarlo en la parte superior del útero, coincidiendo con una ovulación conocida en ciclo natural o provocada mediante tratamiento hormonal.

Un ensayo clínico demostró que la inseminación intrauterina en ciclo “natural” se asociaba con un porcentaje de embarazo del 5%, ligeramente mayor al que comentaba antes del 3% conseguido sólo con esperar. Por tanto, podemos decir que tiene cierta eficacia, aunque pequeña.

Sin embargo cuando se asocia la inseminación intrauterina con medicamentos para estimular la ovulación, la tasa de embarazo aumenta.

¿Cuáles son estos medicamentos?

Citrato de clomifeno: es eficaz en la infertilidad debida a problemas en la ovulación. Su utilidad en el caso de infertilidad de origen desconocido está menos clara, aunque si se asocia a inseminación intrauterina  consigue una tasa de embrazo superior al 20%.

Por eso la asociación de clomifeno más inseminación intrauterina puede ser el primer tratamiento activo de la esterilidad de origen desconocido, pero a veces este paso se salta para acortar el tiempo en conseguir el embarazo.

Su mayor riesgo es que aumenta la probabilidad de que tu embarazo sea múltiple.

Tratamientos que requieren mayor inversión de recursos.

Inyecciones de hormonas estimulantes de la ovulación (gonadotropinas), con o sin inseminación intrauterina.

Los expertos piensan que en el caso de infertilidad de origen desconocido, el paso de hormonas estimulantes de la ovulación más inseminación intrauterina puede saltarse también e ir directamente a fertilización in vitro. De ese modo el número de ciclos de tratamiento disminuirá y acortarás el tiempo en conseguir el embarazo.

Llegamos así a la fertilización in vitro.

Es el tratamiento con el que tienes más probabilidad de quedarte embarazada en menos tiempo, y por eso actualmente se tiende a ir a él sin pasar por las etapas anteriores, pero es también el más costoso y el que ocasiona mayor número de embarazos múltiples, a no ser que se transfiera un único embrión. En mayores de 38 años es sin duda la primera opción.

La efectividad de la fertilización in vitro en esterilidad de origen desconocido es mucho mayor que la de los otros tratamientos (45,8% de nacidos vivos frente al 2% de la espera o el 20% de clomifeno mas inseminación intrauterina que comentamos más arriba), aunque hay pocos datos que los comparen directamente.

Existen otras técnicas de reproducción asistida más complejas, pero he querido aquí hablarte de las más normales.

Mi consejo es que ante un diagnóstico de esterilidad de origen desconocido, no pierdas la calma. Conseguir el embarazo es posible.

Como es difícil explicar todos los matices en un blog, aquí seguimos para aclarar cualquier duda que tengas sobre este y otros temas ginecológicos.

Esterilidad de origen desconocido: el embarazo es posible.

2 pensamientos en “Esterilidad de origen desconocido: el embarazo es posible.

  • 16 febrero, 2016 a las 1:56
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    Este es mi caso, después de muchas técnicas probadas y el milagro no se produce.

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    • 17 febrero, 2016 a las 16:44
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      Sí, es una situación muy frustrante. Pero he visto en muchas ocasiones que cuando una pareja se “rinde” es cuando se produce el milagro. No quiero decir con esto que dejéis de intentarlo, si no que no perdáis la esperanza. Un cordial saludo.

      Responder

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